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¿Cuartos separados por sus ronquidos? No son cosas de la edad: es la almohada que le gira boca arriba

Primero fue el sofá alguna noche. Luego el cuarto de invitados, "solo hasta que se le pase". No se le ha pasado. Y no se le va a pasar mientras siga durmiendo en la postura en la que ronca. Esto es lo que casi nadie te ha contado.

lun. 5 oct. 2026 | 08:30 h

Por la Redacción de Crónica del Descanso, sección Sueño

Son las once y veinte.

Le das un beso en la frente, coges tu almohada y cruzas el pasillo.

El cuarto de invitados ya no es de invitados. Es tu cuarto. Tu cargador está enchufado al lado de la cama de noventa. Tus gafas de leer, en la mesilla. La novela que no terminas, con el marcapáginas en el mismo sitio desde hace semanas.

Cierras la puerta. Te metes en la cama.

Y a los diez minutos, a través de dos puertas y un pasillo, lo oyes igual.

Nadie ha dado un portazo. Nadie ha dicho nada feo. Simplemente un día te llevaste la almohada "solo por esta noche", y esa noche se convirtió en una semana, y la semana en esto.

Cuando sacas el tema, él se encoge de hombros:

"Déjalo, son cosas de la edad."

"Tampoco ronco tanto."

Y lo dice convencido. Porque él no se oye. Él ni se entera. Quien ronca casi nunca se entera: se lo cuenta la persona que duerme al lado. En Doctoralia hay un hombre que lo resume en una línea, sin saber muy bien qué le pasa:

me levanto cansado… Mi mujer dice que ronco muy fuerteUn hombre que pregunta en Doctoralia · Doctoralia

Su mujer se lo dice. Él no lo oye. Y así pueden pasar años.

Si en tu casa ha pasado algo parecido, este artículo es para ti. No para él: para ti, que eres la que cruza el pasillo cada noche.

A lo mejor ni siquiera lo has hablado con nadie. Con tus amigas lo cuentas de broma, "ronca como un oso", y todas se ríen. Pero cuando apagas la luz del cuarto de invitados no tiene ninguna gracia.

Porque lo que más duele no es el ruido. Es que te has acostumbrado a dormir sola estando casada.

Hemos reunido lo que cuentan quienes duermen al lado de alguien que ronca y lo que dice la investigación sobre postura y ronquido. Hay dos cosas que casi nadie te ha contado. La primera: el cuarto de invitados no arregla tu sueño tanto como crees. La segunda: muchas veces el ronquido depende de cómo duerme él, y eso se puede cambiar sin que él cambie.

Empecemos por cómo se llega hasta aquí. Porque nadie decide un día dormir en cuartos separados. Se llega poco a poco.

La noche en que te llevaste la almohada al otro cuarto

Ella cruza el pasillo de noche con su almohada bajo el brazo

Al principio era una noche suelta. Un día que él venía muy cansado, o una cena con vino, y roncaba más fuerte de lo normal. Le dabas un codazo, se giraba, paraba. Volvías a dormirte.

Después empezaron a ser más noches que menos.

El codazo. Funciona tres minutos. Se gira, gruñe, para. Y en cuanto vuelve a quedarse boca arriba, empieza otra vez. Lo has hecho tantas veces que ya te sale dormida.

Los tapones. Los de espuma naranja, de la farmacia. Te los pones, se salen a la media hora, te los vuelves a poner. El ruido llega más apagado, pero llega. Y por la mañana tienes los oídos doloridos.

"Ponte de lado, por favor." Te hace caso. Se gira. Y a la media hora está otra vez boca arriba, con la boca abierta, como si no le hubieras dicho nada.

La almohada "para roncar". Esta la escogiste tú, la pagaste tú y se la pusiste tú con toda la ilusión del mundo. Si buscas lo que cuentan otras mujeres que hicieron lo mismo, la frase se repite casi palabra por palabra:

Mi marido sigue roncando🤦‍♀️🤦‍♀️Compradora de una almohada para su marido · Amazon.es · 2023
al final tengo una almohada por el precio de dos y mi marido sigue roncandoJudit, compró una almohada para su marido · Trustpilot · 2025
Ella, sentada en la cama de madrugada, se tapa los oídos con la almohada mientras él duerme boca arriba

El sofá. Primero alguna noche entre semana, con la manta del salón. Luego más.

Y él tampoco lo pasa bien, aunque no lo diga. Le despiertas con el codazo, se queda con la sensación de estar haciendo algo mal sin poder evitarlo. Por la mañana te pregunta si ha roncado mucho, y tú no sabes si decirle la verdad o callarte para no empezar el día discutiendo.

Alguna amiga te habrá dicho que ella duerme con tapones y tan feliz. Que es cuestión de acostumbrarse. Lo intentaste. Hay quien se acostumbra y hay quien no, y tú eres de las que se despiertan con cualquier cosa.

Y al final, el cuarto de invitados. Porque en el sofá no se puede vivir y porque al día siguiente tienes que madrugar.

Nadie lo planeó. Nadie lo votó. Pasó.

Y lo curioso es que, desde fuera, parece la solución más sensata del mundo. Él duerme, tú duermes, nadie se enfada.

Eso es lo que creíamos también nosotros. Hasta que encontramos un estudio que lo pone en duda.

Lo que nadie te dice del cuarto de invitados

Un cuarto de invitados convertido en dormitorio de ella: cama de noventa, gafas y libros en la mesilla, cajas en un rincón

En Suecia, un grupo de investigadores preguntó a más de mil mujeres de entre 30 y 64 años cómo dormían. Querían saber si vivir con un hombre que ronca fuerte les afectaba a ellas.

Les afectaba. Las mujeres que vivían con roncadores fuertes contaban más insomnio, más sueño durante el día y más cansancio que las que vivían con alguien que no roncaba.

Pero lo que más nos llamó la atención fue otra frase del trabajo.

Dormir en dormitorios separados no parecía aliviar a estas mujeres. Los autores concluyen que el ronquido es un asunto de la pareja, no solo de quien ronca. (Ulfberg J et al., Health Care for Women International 2000;21(2):81-90)

Léelo otra vez despacio.

El cuarto de invitados no les devolvía el sueño.

Tiene sentido si lo piensas. Desde el otro cuarto lo sigues oyendo. Te duermes con el oído atento, esperando el siguiente ronquido. Las 2 de la mañana, él ronca y tú otra vez despierta, aunque sea desde el otro cuarto. Te quedas escuchando a ver si vuelve a sonar. Duermes en otra cama, pero sigues durmiendo pendiente de él.

Hay noches en las que ni siquiera hace falta que ronque. Te despiertas igual, a la misma hora, por pura costumbre. El cuerpo ha aprendido a dormir en guardia.

Y por la mañana el cansancio es el mismo que cuando dormíais juntos. Solo que ahora, además, duermes sola.

Ella despierta en la cama del cuarto de invitados, mirando al techo, con tapones y el móvil en la mesilla

Y luego está lo otro. Lo que no sale en ningún estudio.

Lo que se pierde cuando cada uno duerme en un cuarto no es solo el sueño. Es la conversación con la luz apagada antes de dormir. Es leer cada uno su libro con la luz de su mesilla. Es despertarte y que él esté ahí. Son los pies fríos que pones en sus piernas en enero.

Tú no lo elegiste. Te fuiste porque no había otra manera, y sabes de qué hablamos. Esa distancia pesa. Aunque nadie lo diga en voz alta. Aunque por la mañana desayunéis como si nada.

Por la mañana, los dos desayunan en la cocina sin hablar, él mirando el móvil y ella su taza

Y entonces viene la pregunta que de verdad importa: ¿tiene arreglo, o es así para siempre?

Por qué él no se cree que ronca tanto

Hay otra cosa que complica todo. Cuando se lo dices, él no lo vive igual que tú.

Él se duerme, ronca, y por la mañana no recuerda nada. Para él la noche ha sido normal. Lo único que sabe es que tú te has ido al otro cuarto, y eso, visto desde su lado, puede parecer una exageración o un reproche.

Por eso tantas conversaciones sobre el ronquido acaban mal. Tú hablas de noches enteras sin dormir. Él oye que le estás culpando de algo que no puede controlar.

Y en parte tiene razón: dormido no lo puede controlar. Lo que no sabe ninguno de los dos es qué es lo que sí se puede cambiar.

Él dice que son cosas de la edad. A lo mejor tú también has empezado a pensarlo.

Antes de darlo por perdido, hay algo que conviene mirar. Y lo has tenido delante todas las noches.

¿Ronca más boca arriba? Entonces no es la nariz: es la postura

De noche, ella despierta escuchando mientras él duerme tranquilo de lado

Haz memoria de las noches en las que todavía dormíais juntos.

¿Roncaba igual toda la noche? Casi seguro que no. Había ratos de silencio. Y había ratos de tren de mercancías.

Y si te fijabas bien, los ratos de silencio solían coincidir con una cosa: estaba de lado. Y el ruido volvía cuando se quedaba boca arriba.

Por eso funciona el codazo. No le haces nada en la nariz ni en la garganta. Solo le haces girarse.

Lo que tú ves desde tu lado de la cama tiene respaldo. Una revisión de 2024 juntó los estudios publicados sobre postura y ronquido y llegó a esta conclusión:

El ronquido es más marcado boca arriba. De lado, los episodios de ronquido son más cortos y menos numerosos. Los autores revisan además las almohadas y dispositivos pensados para que la persona duerma en otra postura. (Moffa A et al., Journal of Personalized Medicine 2024;14(7):715)

Muchas veces el ronquido no depende de quién es él, ni de su edad. Depende de en qué postura pasa la noche.

Esto cambia la pregunta por completo.

Ya no es "¿cómo hago que deje de roncar?", que suena a pedirle que sea otra persona. Es "¿cómo hago que pase la noche de lado?". Y eso es otra cosa.

Seguro que has pensado: pues que se ponga de lado y ya está. Se lo has pedido mil veces.

El problema es que dormido no se puede. Y hay una razón física que lo explica. Es la parte que casi nadie cuenta.

Una prueba que puedes hacer esta misma noche

Antes de seguir, te proponemos algo sencillo. Esta noche, cuando le oigas desde el otro cuarto, levántate un momento y asómate a la puerta. Sin despertarle. Solo mira.

Fíjate en tres cosas:

  • En qué postura está. Lo más probable es que esté boca arriba.
  • Cómo tiene la cabeza. Caída hacia atrás o hacia el pecho, con la boca abierta.
  • Dónde está su almohada. Si se ha quedado aplastada, o él ha acabado con la cabeza medio fuera de ella.

Y si alguna noche le encuentras callado, mira también. Es muy posible que esté de lado.

Si te da apuro levantarte, piensa en las noches de antes, cuando dormíais juntos. Seguro que recuerdas haberle visto así más de una vez, con la cabeza echada hacia atrás y la boca abierta.

Esa diferencia que vas a ver con tus propios ojos es la base de todo lo que viene ahora.

La causa real (que nadie te explica)

Él duerme boca arriba sobre una almohada fina, con la cabeza echada hacia atrás y la boca abierta

Piensa en una manguera de jardín.

Recta, el agua sale sin hacer ruido. Si la doblas un poco, el agua tiene que abrirse paso por el pliegue y empieza a vibrar. Con el aire pasa algo parecido.

Esto es lo que ocurre cada noche en vuestra cama, en tres pasos.

1. Boca arriba, la cabeza cae y la garganta se estrecha

Boca arriba, con una almohada plana o que se hunde, la cabeza cae hacia el pecho o hacia atrás y la garganta se estrecha. El aire pasa con más dificultad y hace vibrar lo que encuentra por el camino. Eso es lo que oyes desde el otro cuarto.

De lado, el paso del aire queda más libre. Por eso los ratos de silencio coinciden con las noches que pasa de lado.

2. De lado, el hombro choca con la almohada y se gira

Él intenta dormir de lado con el hombro aplastado contra una almohada normal y el brazo metido debajo

Ahora túmbate tú de lado sobre una almohada normal y fíjate en el hombro.

Choca. El hombro de abajo queda aplastado entre el colchón y la almohada. El brazo no sabe dónde ponerse y acaba metido debajo, o doblado contra el pecho.

Es una postura incómoda. Y el cuerpo, dormido, hace lo que hace siempre con una postura incómoda: cambiarla. A los pocos minutos se vuelve a girar boca arriba, que es donde nada le molesta.

Y donde más ronca.

3. La almohada se hunde a mitad de noche

Hay una tercera pieza. La mayoría de almohadas de toda la vida pierden altura con el peso de la cabeza. A las once la postura puede estar bien. A las tres de la mañana la almohada se ha chafado y la cabeza vuelve a caer.

Si alguna vez has pensado que por eso ronca más los días que llega más cansado, tiene sentido: esas noches cae rendido boca arriba y no se mueve en horas.

Junta las tres piezas y tienes la noche entera:

  • Se duerme boca arriba y ronca.
  • Le das un codazo y se pone de lado.
  • El hombro choca con la almohada y a los pocos minutos se vuelve a girar.
  • Boca arriba otra vez, con la almohada ya hundida, y vuelve el ruido.
  • Y tú coges tu almohada y cruzas el pasillo.

No es que él no quiera dormir de lado. Es que dormido no elige la postura: la elige su almohada.

Por eso no ha servido pedírselo. Ni enfadarte. Ni tampoco los tapones, que te tapan a ti los oídos pero a él no le cambian nada.

¿Y lo de la edad? No son cosas de la edad. Si una misma noche ronca boca arriba y para de lado, la edad es la misma a las dos y a las tres de la mañana. Lo que cambia es la postura.

La almohada no sirve Mi pareja sigue con sus ronquidos No ha habido ningun canvioSara, compró una almohada para su pareja · Trustpilot · 2026

Si la causa está en la postura, la pregunta siguiente es evidente: ¿qué haría falta para que él pasara la noche de lado sin tener que acordarse?

La solución estaba en su lado de la cama

Cuando lo pones todo junto, lo que hace falta es bastante concreto. No es otra cosa que comprar cada mes ni nada que él tenga que ponerse. Es una almohada que cumpla cuatro condiciones:

  1. Que deje sitio al hombro. Que de lado el hombro no choque, para que no tenga motivo para girarse boca arriba.
  2. Que sujete la nuca. Que la cabeza no caiga hacia el pecho, para que el cuello quede recto.
  3. Que no se chafe a mitad de noche. Que la postura de las once sea la misma que la de las cinco de la mañana.
  4. Que él no tenga que hacer nada. Nada pegado en la nariz, nada que recordar antes de dormir. Se tumba y ya.

La última condición es la que más importa en vuestro caso. Porque si dependiera de que él se acordara de algo, ya estaría resuelto hace tiempo.

Buscamos almohadas que cumplieran las cuatro. Encontramos una.

La almohada con huecos para los hombros que le mantiene de lado toda la noche, para volver a dormir juntos en la misma cama.

Hombro en el hueco lateral de Nocta al dormir de lado

De lado, el hombro entra en el hueco y no tiene motivo para girarse boca arriba, que es cuando más se ronca.

Nuca apoyada en el borde elevado de Nocta, cuello recto

Las mujeres que vivían con roncadores fuertes contaban más insomnio y cansancio, y dormir en otro dormitorio no parecía aliviarlas (Ulfberg et al., 2000).

Lo que cuentan quienes ya probaron otra almohada:

Pareja durmiendo en la misma camaVoz real · TrustpilotJudit, compró una almohada para su maridoal final tengo una almohada por el precio de dos y mi marido sigue roncandoTrustpilot · 2025Ver la almohada →

Esto no lo vas a encontrar en el pasillo de la farmacia

Una foto de boda antigua en la estantería y, debajo, una manta y una almohada dobladas en el sofá

Ve a cualquier farmacia y mira lo que hay para el ronquido. Tiras para la nariz. Sprays. Tapones. Todo pequeño, todo barato, todo para volver a comprar dentro de unas semanas.

Fíjate dónde trabaja cada cosa. Las tiras y el spray, en la nariz. Los tapones, en tus oídos. Ninguna de ellas toca la postura en la que él pasa la noche.

Por eso tantas mujeres cuentan lo mismo después de haberlo probado todo. Y por eso también fallan muchas almohadas que se venden "para roncar": si son una almohada normal con otro nombre, de lado el hombro sigue chocando y él sigue girándose.

Es lo que se repite, reseña tras reseña, entre quienes ya compraron una almohada "para roncar": en cuanto él se gira boca arriba, se ronca igual. Una almohada que no cambia la postura no cambia el ronquido. Da igual lo que ponga en la caja.

Lo que nos lleva a la pregunta incómoda: si el ronquido depende tanto de la postura, ¿por qué casi todo lo que se vende sigue trabajando en otro sitio?

La respuesta tiene poco de misterio. Una tira de la nariz se compra una y otra vez. Un spray se acaba. Los tapones se pierden. Es un negocio cómodo: lo que no funciona del todo se vuelve a comprar.

Una almohada que cambia la postura se compra una vez y dura años. Por eso no la vas a ver al lado de la caja de la farmacia.

Cuando la solución es para ti y no para él

De noche, la puerta del dormitorio cerrada vista desde el pasillo, con unas zapatillas delante

Hay una trampa en todo esto, y es fácil caer en ella.

Casi todo lo que habéis probado era para ti. Los tapones, para ti. El sofá, para ti. El cuarto de invitados, para ti. Eres tú la que se adapta, la que se va, la que se tapa.

Y el problema sigue en el mismo sitio, en su lado de la cama, cada noche.

Compara lo que hace cada opción:

  • Tapones: te tapan a ti. Él ronca igual.
  • Tiras y spray: actúan en su nariz. Su postura sigue igual.
  • El codazo: le cambia la postura tres minutos.
  • El cuarto de invitados: te aleja del ruido, y de él.
  • Una almohada que le deje cómodo de lado: actúa en la postura con la que duerme, toda la noche, sin que nadie tenga que hacer nada.

Solo la última trabaja donde está el problema. Y solo la última os devuelve a los dos a la misma cama.

Fíjate también en otra cosa. Todas las demás opciones os separan un poco más: un tapón entre tú y el ruido, una puerta entre tú y él, un pasillo entero. Esta es la única que va en la dirección contraria.

Y tiene una ventaja que no es pequeña: no hace falta tener la conversación difícil otra vez. No hace falta convencerle de que ronca, ni pedirle que vaya a ningún sitio, ni que se ponga nada. Basta con cambiar la almohada en la que apoya la cabeza cada noche.

Para él es una almohada nueva. Para ti, puede ser la forma de volver.

Esa almohada se llama Nocta.

Nocta: la almohada que le deja cómodo de lado toda la noche

Durmiendo de lado con el hombro dentro del hueco de la almohada Nocta

Nocta es una almohada de espuma de la marca Alumeva, con una forma pensada para lo que acabamos de contar: que quien ronca pase la noche de lado y con el cuello recto, para que volváis a dormir juntos en la misma cama.

Tiene tres piezas. Cada una resuelve uno de los tres pasos de la noche.

1. Huecos para los hombros

A los dos lados tiene un hueco donde entra el hombro. De lado, el hombro entra en el hueco en lugar de chocar contra la almohada. Está cómodo de lado y no tiene motivo para volver a girarse boca arriba.

Es la pieza que faltaba en todo lo anterior. Sin ella, cualquier postura de lado dura unos minutos.

2. Apoyo para la nuca

El borde elevado sujeta la nuca para que la cabeza no caiga hacia el pecho. El cuello queda recto toda la noche. Y si en algún momento se da la vuelta, el centro de la almohada sirve para dormir boca arriba.

3. Espuma de 3 zonas que no se chafa

La espuma de 3 zonas recupera su forma y no pierde altura a mitad de la noche. La postura de las once es la misma que la de las cinco de la mañana.

Por fuera lleva laterales de malla transpirable y una funda extraíble con cremallera. Mide 60 × 41 × 14 cm y sirve para cualquier colchón.

Lo que hace distinta a Nocta de las almohadas que ya conoces no es el nombre ni lo que pone en la caja. Es la forma. Una almohada rectangular de toda la vida, por buena que sea, no tiene dónde meter el hombro. Nocta sí.

Y él no tiene que hacer nada especial. No hay nada que ponerse, nada que pegar, nada que recordar antes de apagar la luz. Se tumba como siempre. La almohada hace el resto.

Las dos firmezas de Nocta: blanda y firme

Hay dos firmezas. Blanda, si le cuesta acostumbrarse a una almohada con forma o si el colchón es blando. Firme, si es corpulento o de hombros anchos y necesita más altura de lado. La funda viene en gris, blanco o negro.

Las tiras actúan en la nariz y los tapones solo te tapan a ti. Nocta actúa en la postura con la que él duerme: de lado y con el cuello recto.

[→ Ver Nocta y probarla 100 noches en vuestra cama]

Qué esperar las primeras noches

Noche 1: cambia la postura.

El cambio se nota desde la primera noche. De lado, el hombro entra en el hueco y no tiene que pelearse con la almohada.

Noches 1 a 4: la forma se nota.

Las primeras 3 o 4 noches es normal notar la forma, sobre todo si siempre ha dormido boca arriba. Cuesta un poco acostumbrarse.

A partir de ahí: la forma deja de notarse.

Para él, que ya no la nota. Y para ti, que es cuando puedes probar a volver a vuestra cama.

Queda la parte que de verdad te importa a ti. La noche en que vuelves.

La primera noche, esperas el ruido

Por la mañana, los dos despiertan juntos en la misma cama con el sol entrando por la ventana

Imagínate la primera noche en que vuelves.

La primera noche no te duermes enseguida. Te metes en tu lado de la cama, el de siempre, y te quedas quieta. Escuchando.

Esperas el ruido.

Él se gira de lado. El hombro entra en el hueco. La cabeza se queda apoyada.

Y tú sigues esperando.

Esa espera es justo lo que vas a poder comprobar en vuestra casa. Con calma, sin prometerle nada a nadie, durante 100 noches. Más abajo te contamos cómo.

Y si estás pensando "ya compramos otra almohada y sigue roncando", no eres la única. Mira lo que cuentan quienes lo intentaron antes:

Francisco Javier, sobre una almohada que probóLa cabecera no funciona en absoluto ronco más que nunca dinero tirado a la basuraTrustpilot · 2026
Comprador de una almohada para roncar menospara reducir los ronquidos no sirve absolutamente para nadaAmazon.es · 2026
Comprador de una almohada para roncar menosSigo roncando , sin cambiosTrustpilot · 2026

Si te fijas, en ninguna de estas historias aparece el hombro. Esas almohadas no le dejaban sitio. De lado, chocaba. Y quien duerme encima acaba boca arriba otra vez.

Antes de comprar cualquier almohada para el ronquido, la pregunta es una sola: ¿le va a mantener de lado toda la noche, sin que el hombro le haga girarse?

Con Nocta, la respuesta está en su forma: los huecos para los hombros están ahí para eso.

Y no es una intuición nuestra. La revisión de 2024 que citábamos antes dedica su análisis justo a esto: a las almohadas y dispositivos pensados para que la persona pase la noche en otra postura, porque el ronquido es más marcado boca arriba.

Por eso, cuando alguien te diga que una almohada no puede cambiar el ronquido, la respuesta depende de qué almohada. Una que se limita a ser más alta o más blanda, probablemente no. Una que le deja sitio al hombro y le mantiene de lado, es otra historia.

Y ahora, las cuentas. Porque seguir como hasta ahora también cuesta.

Lo que ya te está costando seguir así

Ella despierta de madrugada en el cuarto de invitados

Suma lo que habéis gastado ya en intentarlo:

  • Tapones: otra caja cada poco tiempo, y los oídos doloridos por la mañana.
  • Tiras y spray: se acaban cada pocas semanas. Todo el año.
  • La almohada "para roncar" que no sirvió: en el armario.
  • Las noches de sofá y las del cuarto de invitados: esas no te las devuelve nadie.

Y lo que no tiene precio: tú levantándote como si no hubieras dormido, él diciendo que no ronca tanto, y esa conversación que nunca acabáis de tener.

Piensa también en el tiempo. Cada mes en el cuarto de invitados son treinta noches. Cada año, más de trescientas. Si lleváis así tres años, haz la cuenta.

Ninguna de esas noches vuelve. Pero las siguientes todavía están por decidir.

Nocta dura de 2 a 3 años con un uso normal. Repartido en dos años de noches, una almohada sale a menos de 10 céntimos por noche. Menos que una tira de la nariz.

Y estas semanas está más barata. Te contamos por qué.

Por qué ahora está más barata

Almohada Nocta de Alumeva

La marca está en rebajas de otoño. Nocta está a 59,99 € en lugar de 99,99 € (−40 %).

Si preferís una para cada uno, el pack de 2 sale a 89,99 € en lugar de 199,98 €: 45,00 € cada una. Y con el pack de 3, el mejor precio por unidad, cada almohada sale a 40,00 €.

El envío es gratuito a toda España. Preparan el pedido en 1 o 2 días y la entrega tarda de 5 a 8 días laborables.

⚠️ La rebaja termina el 12 de octubre

De noche, ella en el cuarto de invitados mirando hacia el dormitorio

La rebaja de otoño termina el 12 de octubre a las 23:59. A partir de ahí, Nocta vuelve a su precio de 99,99 €.

Si piensas en cuántas noches llevas cruzando el pasillo, una semana más parece poca cosa. Pero cada noche que esperas es otra noche en el cuarto de invitados.

Y si la pedís ahora, con la entrega de 5 a 8 días laborables y las 3 o 4 noches de adaptación, podrías estar probando a volver a vuestra cama antes de que acabe el mes. Si lo dejas para después de la rebaja, la misma almohada te costará 40 € más.

100 noches para volver a la misma cama

Pareja despertando descansada en la misma cama

Lo entendemos: ya has comprado cosas que prometían mucho y acabaron en un cajón. Por eso lo importante aquí es poder probarlo en vuestra cama, con calma.

100 noches de prueba en casa

Así lo dice la marca: «Probadla en vuestra cama durante 100 noches desde la entrega. Si no dormís mejor, la devolvéis aunque esté usada y os devolvemos el dinero.» Sin dar explicaciones. Otras tiendas te piden devolverla sin abrir; aquí la probáis de verdad.

Cien noches dan para las 3 o 4 de adaptación, para las dos semanas que conviene darle y para muchas más. Para que sepas, con calma, si él se queda de lado y si tú puedes volver a vuestra cama.

¿Y si en esas 100 noches no os convence? Escribís a info@alumeva.com con el asunto «Prueba 100 noches» y vuestro número de pedido, y os devuelven el dinero. Solo piden que vuelva limpia y con su funda. La marca dice que responde en menos de 24 horas.

Es decir: el riesgo lo pone la marca, no tú. Y probar, en vuestro caso, significa que él duerma unas semanas con otra almohada. Nada más.

Te proponemos una forma sencilla de comprobarlo:

  1. Los primeros días, sigue durmiendo donde duermas ahora. Deja que él se acostumbre a la forma: las 3 o 4 primeras noches se nota, y conviene darle al menos dos semanas.
  2. Después, una noche, vuelve a tu lado de la cama. Fíjate en una sola cosa: ¿en qué postura está cuando te despiertas de madrugada?
  3. Cuenta las noches que pasas en vuestra cama sin tener que coger la almohada y cruzar el pasillo. Esa es tu medida.

Dos caminos para esta noche

La puerta del dormitorio cerrada de noche

Camino 1. Sigue todo igual. Sigue el beso en la frente a las once y veinte y el pasillo. Sigue tu cargador en la mesilla del cuarto de invitados. Siguen los tapones, que se salen a la media hora. Sigue él diciendo que son cosas de la edad. Y sigue esa distancia de la que nadie habla en el desayuno.

Y dentro de un año, cuando alguien os pregunte cómo dormís, seguiréis contestando con una broma.

Los dos despiertan juntos en la misma cama por la mañana

Camino 2. Dentro de unos días llega una caja a casa. Él se tumba de lado esa noche y el hombro entra en el hueco. Pasan las noches de adaptación. Y una noche cualquiera, en lugar de cruzar el pasillo, te quedas. Te metes en tu lado. Esperas el ruido.

Y te quedas dormida esperando.

Si quieres ir por el camino 2, esto es lo que tienes que hacer.

No hace falta que se lo vendas como una solución al ronquido si no quieres discutir. Puedes decirle que es una almohada nueva para dormir mejor de lado. Lo que importa es que la use.

Esto es exactamente lo que pasa ahora

Colocando la almohada Nocta con el borde alto hacia la nuca
  1. Pulsa el botón de abajo. Te lleva a la página de Nocta en la tienda de Alumeva.
  2. Elige el pack (1, 2 o 3 almohadas), el color de la funda y la firmeza: blanda o firme.
  3. Recíbela en casa en 5 a 8 días laborables, con envío gratuito a toda España.
  4. Esa misma noche, pónsela con el borde alto hacia la nuca y deja que pase las primeras noches de adaptación.

1 almohada Nocta: 59,99 €. En lugar de 99,99 €.

2 almohadas Nocta: 89,99 €. En lugar de 199,98 €. Una para cada uno.

3 almohadas Nocta: 119,99 €. En lugar de 299,97 €. Te sale a 40,00 € cada almohada.

Envío gratis a España, 100 noches de prueba en casa y la rebaja hasta el 12 de octubre a las 23:59. Se acabaron el sofá y el cuarto de invitados.

Si dudas con la firmeza: si nunca ha usado una almohada con forma o el colchón es blando, la blanda es la entrada más fácil. Si es corpulento o de espalda ancha, la firme le dará la altura que necesita de lado. Y si no acertáis, tenéis las 100 noches.

QUIERO VOLVER A DORMIR CON ÉL →
Pareja durmiendo tranquila en la misma cama

[→ Probar Nocta 100 noches en vuestra cama]

Por tus noches, y por las vuestras,

Redacción de Crónica del Descanso

Sección Sueño

P.D. Si solo te quedas con una idea, que sea esta: muchas veces ronca más boca arriba, y de lado se gira porque el hombro le molesta. Lo que cambia las cosas es una almohada que le deje cómodo de lado. Él no tiene que cambiar. Tiene que cambiar la postura.

P.P.D. Tenéis 100 noches para probarla en vuestra cama, aunque la uséis cada noche. Si no dormís mejor, escribís a info@alumeva.com y os devuelven el dinero. Y la rebaja termina el 12 de octubre.

[→ Probar Nocta 100 noches en vuestra cama]

Lo que cuentan quienes están igual (comentarios reales, con su fuente)
SaraLa almohada no sirve Mi pareja sigue con sus ronquidos No ha habido ningun canvioMe gustaResponderene. 2026 · Trustpilot
Redacción de Crónica del DescansoSara, es lo que explicamos en la causa real: si de lado el hombro choca, se acaba girando boca arriba y vuelve el ruido. Nocta tiene huecos para los hombros a los dos lados justo para eso.Me gustaResponder
Usuario de Doctoraliame levanto cansado… Mi mujer dice que ronco muy fuerteMe gustaResponderDoctoralia
Redacción de Crónica del DescansoEs lo más habitual: quien ronca no se oye, se lo cuenta su pareja. Una pregunta que nos hacen mucho: ¿y si ronca boca arriba? Es justo el caso para el que está pensada. Nocta hace que dormir de lado sea cómodo, y si se da la vuelta, el centro sirve para boca arriba.Me gustaResponder
Judital final tengo una almohada por el precio de dos y mi marido sigue roncandoMe gustaRespondernov. 2025 · Trustpilot
Redacción de Crónica del DescansoJudit, por eso insistimos en la prueba en casa. Nocta tiene 100 noches desde la entrega: si no dormís mejor, la devolvéis aunque esté usada y os devuelven el dinero.Me gustaResponder
Compradora en Amazon.esMi marido sigue roncando🤦‍♀️🤦‍♀️Me gustaResponderdic. 2023 · Amazon.es
Redacción de Crónica del DescansoOtra duda frecuente: ¿se mueve mucho por la noche? Puede darse la vuelta sin problema: los huecos están a los dos lados y el centro sirve para boca arriba. No hay que recolocar la almohada.Me gustaResponder
Redacción de Crónica del Descanso¿Qué firmeza elijo? Blanda si le cuesta acostumbrarse a una almohada con forma o si el colchón es blando. Firme si es corpulento o de hombros anchos. Y las primeras 3 o 4 noches es normal notar la forma.Me gustaResponder